Las autoridades de la Jefatura de La Pampa confirmaron hoy la actualización de su reglamento interno para modernizar la imagen institucional. Entre las medidas dispuestas, se les autorizó a los policías el uso de la barba y se anunció la modernización de los uniformes con materiales más funcionales.
El nuevo reglamento de uniformes «no es solo un cambio estético sino que ordena, moderniza y hace más operativa a la Policía de La Pampa en beneficio del personal y de la comunidad».
Los voceros sostuvieron que el uniforme unifica normas dispersas por lo que actualiza y unifica 20 años de directivas y resoluciones parciales por un texto único y coherente.
«Claridad para todos por lo que define con precisión qué se usa, cómo y en qué contexto, evitando dudas y criterios personales como así también refuerza la identidad policial ya que el uniforme vuelve a ser un símbolo claro de autoridad, pertenencia y disciplina», sostuvieron.
Ampliaron que además se destaca un criterio de operatividad. «Está pensado para el servicio con menos modelos y prendas más funcionales para el trabajo diario. Uso obligatorio en tareas operativas ya que la fajina se consolida como uniforme de servicio, cómoda y adecuada. Prendas prácticas con telas resistentes, diseños adaptados al movimiento, al clima y al uso del equipo policial», indicaron.
A su vez, tendrán una modernización y actualización.
«La imagen será actual y profesional con colores, diseños y escudos alineados con estándares modernos de fuerzas de seguridad como así también se eliminan prendas en desuso y se simplifican categorías de uniformes. Criterios claros de presentación con lineamientos actualizados sobre uso de barba, prendas deportivas y unidades especiales», confirmaron.
Los voceros policiales aclararon que la transición será planificada y moderada.
«No se desperdiciarán los uniformes actuales, se realizará una transición paulatina y progresiva potenciando el aprovechamiento de los recursos de los contribuyentes», acotaron.
También habrá beneficios para el propio personal.
«Más comodidad y funcionalidad con uniformes pensados para la realidad del servicio. Reglas claras ya que se ordena el uso de escudos, atributos y distintivos, evitando arbitrariedades. Facilidad logística con menos variantes lo que implica compras, provisión y reposición más simples y eficientes», añadieron.
Y completaron que también habrá beneficios para la comunidad.
«Identificación rápida de la policía: uniformes claros, visibles y coherentes en toda la provincia. Mayor seguridad en la vía pública especialmente en tareas de seguridad vial y controles. Confianza institucional con una imagen ordenada y profesional que refuerza la percepción de seriedad y compromiso», cerraron.








