Ante la reciente confirmación de un caso de rabia en un gato doméstico en la provincia de Buenos Aires, la Mesa Provincial de Zoonosis recuerda a la comunidad que la rabia continúa presente en el país y que la vacunación anual de perros y gatos constituye la medida más eficaz para prevenir esta enfermedad.
La rabia es una enfermedad viral que afecta a todos los mamíferos, incluido el ser humano, y se transmite principalmente a través de la saliva de animales infectados mediante mordeduras o rasguños. Una vez que aparecen los signos clínicos, la enfermedad es mortal, tanto en los animales como en las personas.
En Argentina, los murciélagos insectívoros representan el principal reservorio del virus en las zonas urbanas. Por este motivo, incluso las mascotas que permanecen dentro del hogar pueden exponerse al virus si entran en contacto con un murciélago que ingrese a la vivienda.
Por ello, se recordó que:
• La vacunación antirrábica es obligatoria para todos los perros y gatos a partir de los tres meses.
• La vacuna debe aplicarse una vez por año durante toda la vida del animal, aunque no salga de la vivienda.
• Ante la presencia de un murciélago caído, desorientado o muerto, no debe manipularse con las manos. Se recomienda impedir el contacto con personas y animales y comunicarse con las autoridades sanitarias para su evaluación.
• Si una mascota tuvo contacto con un murciélago o presenta cambios repentinos de comportamiento, agresividad, dificultad para deglutir, parálisis u otros signos neurológicos, debe consultarse inmediatamente con un médico veterinario.
Asimismo, si una persona es mordida o arañada por un animal sospechoso de rabia, debe lavar la herida inmediatamente con abundante agua y jabón durante al menos 15 minutos y concurrir sin demora al centro de salud más cercano para la evaluación médica correspondiente.
La prevención de la rabia es una responsabilidad compartida entre la comunidad, los profesionales veterinarios y los equipos de salud. Mantener al día la vacunación de las mascotas protege su salud, la de las familias y la de toda la comunidad.
La salud humana, la salud animal y la salud ambiental están conectadas. Mantener vacunadas a las mascotas es una acción concreta de una salud que protege a toda la comunidad.








