La Fundación Rancul para la Sanidad Animal (FUNRASA), con sede en Parera, informó que continuará desarrollando con normalidad las actividades vinculadas a la vacunación antiaftosa para los productores que decidan seguir asociados al ente sanitario.
La comunicación se realizó en el marco de la Resolución N.º 201/2026 y los cambios en la modalidad de vacunación, que contemplan la posibilidad de elegir un veterinario acreditado privado.
Según lo informado, entre el 15 de octubre y el 15 de diciembre, los titulares del Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) podrán registrar su elección a través de la plataforma SIGTrámites.
El procedimiento requiere que el productor realice una declaración jurada indicando quién será el veterinario responsable de las vacunaciones. El profesional deberá aceptar la designación para que quede formalizada su vinculación con la unidad productiva y asuma la responsabilidad de las vacunaciones sistemáticas y estratégicas, tanto antiaftosa como antibrucelosis.
En caso de que el veterinario rechace la designación, el RENSPA permanecerá asociado al ente sanitario actual.
Desde FUNRASA aclararon que la elección de un veterinario privado es voluntaria. Los productores que no realicen el trámite o prefieran continuar con el sistema vigente quedarán vinculados automáticamente al ente sanitario local.
De esta manera, FUNRASA señaló que mantendrá sus actividades habituales para los productores que opten por continuar trabajando con la institución.
Según indicaron desde la fundación, con las nuevas disposiciones, la segunda campaña de vacunación antiaftosa del año «ya no es obligatoria, pero sí invitamos a los productores a que se acerquen a informarse por si tiene que vender o mover hacienda, en esos casos sí corresponde darles una dosis a los animales para poder hacer las operaciones».
«En caso que no tengan que mover ni vender hacienda, no se los obliga a vacunar en este periodo, hasta el 15 de febrero del próximo año» que empieza la campaña», detallaron desde Funrasa.
«A partir del 2027 se pasa a vacunar del 15 de febrero al 15 de abril, se descansa, y se hace la segunda campaña (que sería la de menores) por 30 días, desde junio hasta julio».
Ante esta desregulación, existen ciertas quejas porque «ante esta nueva decisión de que los productores puedan elegir a los vacunadores por fuera de las fundaciones, va a dificultar los controles ya que que cada vez hay menos oficinas de SENASA».








