Dura homilía del arzobispo de Buenos Aires tras la peregrinación a Luján

Jorge García Cuerva expresó un duro mensaje, en la misa principal de Luján: «Las heridas de la intolerancia supuran y se está infectando el alma del pueblo». Ante los fieles que peregrinaron a la Basílica, el arzobispo de Buenos Aires reclamó: «Nuestra Patria tiene abrazos pendientes, abrazos solidarios ante tanta indiferencia”, sostuvo.

Y advirtió: «Cuando caminamos juntos, no le damos lugar a los discursos de odio». Autoridades locales calculan que llegaron más de 2,5 millones de personas.

El religioso destacó la multitudinaria presencia de los peregrinos: «Nadie vino solo, en cada paso trajimos a nuestras familias, a los amigos, al vecino que la está pasando mal, al conocido que perdió el trabajo, a los enfermos, a los que nos pidieron que rezáramos por ellos”.


El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la misa central de la 52° Peregrinación Juvenil. (Foto: NA - Mariano Sánchez)
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en la misa central de la 52° Peregrinación Juvenil. (Foto: NA – Mariano Sánchez)

Tras la peregrinación a Luján, Jorge García Cuerva encabeza la misa central en la Basílica ante miles de fieles. El arzobispo de Buenos Aires expresa su mensaje en la homilía ante una multitud que caminó desde el barrio porteño de Liniers hasta la Plaza Belgrano, frente a la catedral.

Durante la homilía, el arzobispo de Buenos Aires reclamó recuperar los vínculos y el diálogo frente a un escenario marcado por la confrontación.

“Nuestra Patria tiene muchos abrazos pendientes”, sostuvo, y habló de la necesidad de construir “abrazos de perdón” frente a la descalificación y el insulto, y “abrazos solidarios” ante la indiferencia.

En ese sentido, García Cuerva advirtió sobre las consecuencias de la violencia en sus distintas formas. “Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran”, afirmó.

El arzobispo también destacó el sentido comunitario de la peregrinación y planteó que caminar juntos permite dejar de lado las diferencias y evitar que los discursos de odio ocupen un lugar central en la sociedad.

“Cuando caminamos juntos, no les damos lugar a los discursos de odio”, expresó durante la misa.

En ese sentido, reclamó una mayor disposición al diálogo y al acercamiento entre los argentinos. “Nuestra Patria tiene muchos abrazos pendientes”, señaló, y habló de la necesidad de recuperar “abrazos de perdón” frente a la descalificación y el insulto, además de “abrazos solidarios ante tanta indiferencia”.