La pareja de Rancul integrada por Joaquín Díaz y Ana Laura Pizzani, junto a familiares, se instalaron frente al Centro Cívico. Exigen ser escuchados por las autoridades.
A pocas horas de que la Subsecretaría de Niñez oficializara la entrega del niño en adopción, la familia decidió iniciar un campeonato frente a Casa de Gobierno
Este martes la explanada del acceso principal se transformó de pronto en el escenario de una protesta que mezcla angustia, pancartas improvisadas y un reclamo de justicia que promete no moverse del lugar hasta obtener respuestas de las máximas autoridades provinciales.
Entre muestras de solidaridad de personas que pasaban por el lugar, Díaz y Pizzani relataron los momentos posteriores al operativo que interrumpió su viaje hacia la capital.
La pareja denunció que el procedimiento ministerial se ejecutó de forma intempestiva y sin brindarles la contención emocional adecuada tras siete meses de crianza del bebé.
«Nos sacaron al bebé como si fuéramos delincuentes. Entendemos que las leyes de adopción existen y que éramos una familia de tránsito, pero la forma en que se manejó todo fue inhumana. Solo pedimos que las autoridades nos reciban, nos escuchen y revisen el expediente», expresó con la voz quebrada uno de los familiares que encabeza la vigilia en las escalinatas.
El reclamo apunta no solo a la velocidad del accionar judicial ordenado por la jueza Ana Pérez Ballester, sino también a la negativa del sistema a considerar el vínculo afectivo consolidado durante el período de guarda transitoria
Por último manifestaron que estarán en ese lugar «el tiempo que sea y pidiendo como familia «la renuncia de los funcionarios de Niñez».








