Salió la condena para el joven que robó cuatro terneros del campo de su patrón en la zona de Adolfo Van Praet

Un joven de 21 años fue condenado por la justicia piqeunse por el robo de cuatro terneros en un campo de la jurisdicción de Van Praet. El fallo, dictado por el juez de control de General Pico, Alejandro Gilardenghi, estableció una pena de dos años de prisión de ejecución condicional y reglas de conducta obligatorias.

El hecho, ocurrió durante la madrugada del pasado 12 de febrero. Según quedó acreditado en la causa, el imputado, identificado como A. E. T., aprovechó su condición de empleado para sustraer cuatro terneros de aproximadamente 100 kilos cada uno, propiedad del productor Osvaldo Poblet.

El fallo judicial estableció que para cometer el ilícito, el joven utilizó una camioneta Toyota Hilux perteneciente al propio damnificado, la cual tenía asignada como herramienta de trabajo. Tras cargar a los animales (tres machos y una hembra) con sus extremidades atadas en la caja del vehículo, pasó a buscar a un cómplice —identificado como J. E. R.— en cercanías del acceso Falucho.

La fuga continuó por la Ruta Nacional 188 en dirección a Quetrequén, pero en la intersección con la Ruta provincial 9, se encontraron con un control policial, realizaron una rápida maniobra en «U» y emprendieron una huida, lo que motivó una rápida persecución policial.

El seguimiento policial culminó en la localidad de Maisonnave, donde la camioneta terminó colisionando contra un alambrado. En ese momento, el acompañante logró arrojarse del vehículo y escapar, mientras que el conductor intentó huir a pie a través de los cuadros. Pese a desobedecer la voz de alto, fue finalmente interceptado y detenido.

Los cuatro terneros fueron recuperados en el lugar y devueltos a su legítimo dueño. El magistrado consideró al joven como autor de los delitos de abigeato agravado en grado de tentativa y desobediencia a un funcionario público. Como parte de las reglas de conducta impuestas, el condenado no podrá tener contacto con la víctima y deberá someterse al control del sistema de ejecución penal durante los próximos dos años.