La primera de las inscripciones con una amenaza sobre una posible agresión en el colegio apareció el lunes pasado por la mañana. Tras activarse el protocolo correspondiente, los menores se acercaron a la institución y reconocieron el hecho. Este jueves apareció un nuevo mensaje intimidatorio en uno de los baños del establecimiento educativo.
Esta nueva pintada fue hallada, esta vez en el último módulo el dá jueves 23 y otra vez el equipo directivo activó el protocolo de actuación, realizando la correspondiente denuncia policial y notificando las autoridades de Eduación sobre lo sucedido.
Desde el equipo de gestión del colegio notificaron sobre este nuevo hecho a las familias de los alumnos en un comunicado. Además apelaron a que los padres hablen con los alumnos sobre estos episodios que constituyen un delito.
Comunicado
«Se encontraron inscripciones en un baño relacionadas a una posible agresión en la escuela. Desde la institución ya se activaron los protocolos correspondientes y está interviniendo la fiscalia. Por ahora es la información que tenemos y podemos comunicar», expresar el comunicado dirigido a las familias del alumnado.
«Les pedimos que por favor puedan hablar con sus hijos. Queremos transmitir tranquilidad y que estamos trabajando para que la escuela siga siendo un lugar seguro para todos. Muchas gracias», concluye el comunicado emitido por el Equipo Directivo del colegio.
Prevención desde el colegio
Ante esta nueva leyenda que apareció en uno de los baños, las autoridades emitieron algunos mensajes que apuntan a la concientización a través de redes sociales: «Afirmar lo hicimos entre varios, no reduce responsabilidad, no evita consecunecias, cada uno debe responder por lo que hizo, seguir al grupo no exime de responsabilidad».
En otro de los mensajes hacia la comunidad, destacaron: «tu hijo debe saber que a partir de los 14 años puede ser responsable penalmente, no todo queda en la nada, hay consecuencias legales reales».
Además agregaron desde el colegio: hay que tener en claro que «fue un chiste también puede ser un delito», y afirmaron que frente a estos comportamientos de algunos alumnos «los padres deber supervisar, estar presentes, hablar de límites claros porque la prevención empieza en casa».
El caso se enmarca en una serie de episodios similares registrados en distintos puntos de la provincia, muchos de ellos asociados a desafíos virales en redes sociales. No obstante, desde las autoridades remarcan que este tipo de conductas no son una broma y conllevan consecuencias judiciales y sociales. Interviene el fiscal Nicolás Rojo del Ministerio Público Fiscal de la IV Circunscripción.
Un fenómeno atravesado por las redes
Desde el Gobierno advirtieron que muchos de estos hechos están vinculados a desafíos virales que circulan en redes sociales, donde adolescentes replican conductas sin dimensionar sus consecuencias reales.
Lo que para algunos puede parecer una “broma” o una forma de llamar la atención, en realidad activa protocolos de emergencia, genera miedo en toda la comunidad educativa y puede derivar en causas penales.
Consecuencias reales, no virtuales
Las amenazas de este tipo no son un juego. Implican la intervención del Poder Judicial, posibles imputaciones —incluso en el ámbito penal juvenil— y un impacto profundo en la vida de los propios menores y sus familias. Además, obligan a suspender clases, movilizar recursos de seguridad y generar un clima de tensión que afecta el aprendizaje.
Por eso, la decisión del Estado de constituirse como querellante también busca desalentar estas conductas, dejando en claro que habrá seguimiento y responsabilidades.
El rol clave de las familias
En este contexto, el Gobierno provincial hizo un llamado directo a madres, padres y adultos responsables: el acompañamiento es fundamental. Supervisar el uso de redes sociales, dialogar sobre los contenidos que consumen los adolescentes y explicar las consecuencias de este tipo de acciones puede marcar la diferencia.
La prevención no empieza en la escuela ni en la Justicia, sino en el hogar. Detectar cambios de conducta, expresiones de violencia o aislamiento puede ayudar a intervenir a tiempo.
Concientizar para prevenir
Las autoridades educativas, junto con áreas de Seguridad y equipos técnicos, continúan desplegando acciones de concientización en todo el territorio pampeano. El objetivo es claro: evitar que estos episodios se repitan y garantizar que las escuelas sigan siendo espacios seguros.
El desafío, sin embargo, es colectivo. Porque detrás de cada amenaza hay un entramado social, cultural y digital que requiere atención. Y porque la seguridad en las aulas no depende solo del Estado, sino del compromiso de toda la comunidad.








