A 38 años de uno de los días más dolorosos para los argentinos cuando un submarino nuclear británico hundía al crucero General Belgrano, la bandera argentina ubicada en el mástil de la plaza central de Rancul lució a media asta como una manera de homenajear a Carlos Arias, Víctor Ingaramo y todos los demás ex tripulantes que fueron partícipes del hecho.
Allí se hizo presente el jefe comunal Hernan Viano y el propio ex combatiente Carlos Arias, para homenajear a todos los soldados que dejaron su vida en el General Belgrano.
La bandera que fue izada en el mástil de la plaza principal, lució a media asta a lo largo de la jornada.
Además este sábado, personal policial de la Departamental de Rancul se sumó a los reconocimientos que se realizaron en las casas particulares de los veteranos de Malvinas, al cumplirse un nuevo aniversario del hundimiento del Crucero General Belgrano durante la Guerra de Malvinas.
En Rancul, efectivos policiales llegaron hasta el domicilio del ex combatiente, Carlos Arias, donde hicieron sonar las sirenas de los patrulleros, recordando también a Víctor Ingaramo, quien falleciera hace unos años en la ciudad de Buenos Aires.
Desde el municipio de Rancul compartieron un breve fragmento resumiendo el acontecimiento e invitaron a la reflexión de toda la comunidad:
«Los 1093 tripulantes del crucero General Belgrano se aprestaban a soportar el mal clima. Nubarrones, oscuridad, vientos fuertes. Era 2 de mayo de 1982, por la tarde, en plena Guerra de Malvinas. Sin previa alerta, el buque se sacudió violentamente. Se sintió una tremenda explosión y se cortó la energía. De pronto, comenzó a elevarse por una de las puntas, cuando se escuchó una segunda explosión: faltaban 15 metros de barco en la proa. El fuego y el olor a quemado invadieron a los marinos argentinos.
En medio del caos ensordecedor y la oscuridad, comenzaron a utilizarse las balsas salvavidas. Los heridos se contaban por todas partes, siendo llevados en hombros por quienes conservaban el equilibrio, cuando el barco alcanzaba una inclinación ya de 20 grados y era necesario agarrarse de cuanto estuviera amarrado a la estructura, hasta que sin demora, se escuchó el grito de “¡Abandonen el buque!” y, minutos más tarde, mientras el hundimiento proseguía, con ruido de explosiones y una humareda blanca que se perdía en el cielo cada vez más oscuro, desde las balsas que habían podido alcanzarse se escuchaba: “¡Viva el Belgrano!”.
A mediados de marzo de 1982, el Crucero ARA General Belgrano, con 44 años de funcionamiento y convertido en buque insignia de la Flota de Mar, se encontraba en mantenimiento, luego de un largo viaje, cuando le fue anunciado el alerta de la posible guerra con los ingleses. A poco de que las tropas argentinas pisaran suelos malvinenses, el 16 de abril, el buque zarpó hacia Islas de los Estados, en las aguas de Ushuaia, a fin de defender la línea de la costa, vigilar los accesos desde el sur a la zona de las islas e interceptar la flota enemiga de ser requerido. Mientras tanto, se aceleraba el entrenamiento y prueba de artillería.
No faltó tampoco un nuevo atraque en puerto de Ushuaia y la asistencia, luego, de dos destructores y un buque petrolero de YPF.
El primer día de mayo, el crucero se encontraba rumbo a posiciones de guerra, pero en la mañana del 2 las órdenes fueron cambiantes, llamando a tomar posición de espera, al sur de las islas, fuera del área de exclusión declarada por Gran Bretaña. No obstante ello, el gobierno inglés da órdenes al submarino atómico Conqueror de torpedear y hundir el crucero General Belgrano. En su hundimiento, fallecieron 323 personas, casi la mitad del total de muertos argentinos en la guerra.
El Informe Rattenbach, en su último párrafo, indica: «Al Reino Unido, vencedor de la contienda, le queda hoy el análisis desapasionado de su conducta durante el conflicto (…) De este análisis surgirá, a no dudarlo, el hecho intrínsecamente cruel por innecesario, cual fue el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano. Su responsabilidad por este acontecimiento, además de otros de menor cuantía, es insoslayable . » (Fuente: El Historiador)
«Recordemos la fecha del hundimiento del Crucero General Belgrano con el valor simbólico e histórico que merece, denunciando las violaciones de las resoluciones de Naciones Unidas de parte de Gran Bretaña», concluyeron desde el municipio de Rancul.
Corresponsal Rancul y Parera