Madre de Rancul pidió que se revea la decisión judicial y le permitan ver a su hija: «Que la Justicia garantice el derecho de la niña a ser oída»

Yanel Buffa, la joven madre de Rancul, que viene luchando por el cuidado de su hija, desde hace unos días no puede verla porque la Justicia decidió establecerle una restricción de contacto por 60 días a ella y su familia para «no entorpecer la revinculación con su padre».

Yanel Buffa cuestionó esta resolución que, según dijo, la dejó sin vínculo con su hija por 60 días. Aseguró que el caso se encauzó «sin oír a la niña» y pidió revisar la medida.

La docente de Rancul, viene sufriendo la ejecución de una sentencia judicial, que le prohibió comunicarse y acercarse a su hija de 10 años durante 60 días. 

Desde el 18 de diciembre pasado, cuando fue con su hija a un «espacio de escucha«, no la vio más porque salió por otra puerta junto a su padre que reside en la provincia de Córdoba. No sabe “cómo está” ni “dónde está” la niña y reclamó que la Justicia garantice su derecho a ser oída: “Que escuchen a una niña, que le permitan expresar su deseo”, pidió.

Según Buffa, el padre inició el proceso judicial hace más de tres años, solicitando el “cuidado unipersonal” y fundamentándolo en supuestas “obstrucciones en el vínculo”. Ella rechazó esa acusación y aseguró que no registra denuncias vigentes por ese motivo: “Todas las denuncias fueron desestimadas en fiscalía. Yo no tengo denuncias por obstrucción en el vínculo”, aclaró.

 La madre de la niña planteó que el conflicto “se solucionaba con un cuidado compartido» y con la continuidad de la revinculación: “Vacaciones, fechas importantes, fines de semana, se podía garantizar, respetando su centro de vida y su red de apoyo y de contención”.

Tras una marcha el domingo pasado el día lunes 22 de diciembre, junto a familiares y amigos, Yanel viajó a General Pico para realizar una marcha pacífica frente al Juzgado de Familia N.º 2, a cargo de la Jueza Alejandra Noemí Campos, con carteles y consignas solicitando justicia y el respeto por los derechos de una niña.

«Luego de retirarnos del lugar, los carteles fueron arrancados, motivo por el cual volvimos a viajar en el día de ayer (jueves 25 de diciembre), a la ciudad de General Pico con el único objetivo de volver a visibilizar el reclamo y exigir justicia de manera pacífica, dejando nuevamente los mensajes en el frente del juzgado», agregó.

«Asimismo, quiero informar que la nota firmada por la comunidad, con más de 200 firmas recolectadas durante la marcha realizada el día domingo 21 en la localidad de Rancul, fue presentada en Mesa de Entrada, teniendo en cuenta que la Sra. Jueza NO nos atendió», agregó.

Dicha nota solicitaba tres puntos centrales:

– comunicación con la niña,

– respeto por su centro de vida,

– y la realización urgente de un espacio de escucha.

Yane comentó: «Si bien la nota fue recibida en mesa de entrada, se nos informó que debía ser incorporada al sistema judicial para dejar constancia y garantizar su lectura por parte de la jueza. Posteriormente, consultada dicha situación con mi abogada, nos encontramos con que eso NO ES VIABLE, debido a que se trata de una nota comunitaria que carece de “marco legal”, frustrando así el objetivo principal de que el reclamo social y comunitario sea efectivamente considerado».

«Consideramos importante visibilizar estos hechos, no solo por el contenido del reclamo, sino también por las dificultades que encontramos como familia, que encuentra la comunidad que vio crecer a la niña, para canalizar de manera institucional y pacífica nuestro pedido de justicia», agregó Yanel.

Yanel y la familia materna de la niña, pasaron las fiestas alejadas de la pequeña, por primera vez en diez años. En la nochebuena y en Navidad hubo una silla vacía.

«No sabemos nada de ella desde el jueves 18 de diciembre, no sabemos cómo está mi hija, y queremos que la Jueza escuche qué es lo que quiere ella, con quien quiere vivir y dónde quiere vivir», pidió una vez más, esta joven madre, desesperada por esta decisión judicial, que arrancó a la niña de su centro de vida en Rancul.