Crece el descontento: La desaprobación del presidente alcanza su nivel más alto y supera el 60%

Un reciente informe de la consultora Atlas Intel ha encendido las alarmas en el Gobierno nacional al revelar un marcado deterioro en la imagen del presidente Javier Milei. Por tercer mes consecutivo, la desaprobación de la gestión presidencial aumentó, situándose en un 61,6%, el valor más alto registrado desde el inicio de su mandato.

En contrapartida, la aprobación de Milei tocó su piso histórico, descendiendo al 36,4%. Si bien el mandatario había experimentado un leve repunte en febrero tras el avance de ciertos proyectos en el Congreso, esa tendencia se revirtió este mes con una caída de dos puntos.

La economía y la corrupción, en el centro de la escena

El estudio destaca un cambio en las prioridades y preocupaciones de la sociedad. Por primera vez, la corrupción aparece como el principal problema para los argentinos, seguida de cerca por el desempleo y el aumento de precios.

La percepción sobre la realidad económica es mayoritariamente pesimista:

  • El 74% de los encuestados considera que la situación del mercado laboral es «mala».
  • El 65% opina lo mismo sobre la economía en general.
  • El 57,2% de los ciudadanos anticipa que realizará menos compras en los próximos meses, reflejando una fuerte retracción del consumo.

El impacto del acuerdo con Estados Unidos

La encuesta también indagó sobre el Acuerdo Comercial con Estados Unidos, uno de los pilares de la política exterior actual. Los resultados muestran una sociedad dividida, pero con una inclinación negativa:

  • Casi el 50% (49,2%) se manifiesta en contra del tratado.
  • El 51% teme que el acuerdo provoque el cierre de fábricas y Pymes.
  • Un 48,2% advierte sobre la posible pérdida de empleos en industrias locales. Solo un 25,5% ve como aspecto positivo una eventual baja de precios para los consumidores.

El mapa político se reconfigura

Este escenario de «bloqueo» en la confianza pública plantea un desafío inmediato para la Casa Rosada, que enfrenta un frente doble: la necesidad de mostrar resultados económicos tangibles y la urgencia de revertir una percepción de gestión que, por segundo mes seguido, es calificada como negativa por más de la mitad de los argentinos (57,4%).