Desde hace ocho años, Ariela Rodrigo desarrolla talleres de arte terapia en el Hospital Oncológico de Córdoba. La iniciativa, que también incluye zumba, yoga, sonoterapia y charlas psicoterapéuticas, busca acompañar a los pacientes más allá del tratamiento médico y recuperar espacios para crear, reír, compartir y disfrutar.
Ahora, a través de las redes sociales, la experiencia comienza a despertar interés en distintas ciudades de Argentina y países vecinos.
Ariela Rodrigo es oriunda de Parera, se fue a estudiar Docente de Nivel Inicial a Córdoba en el año 93′, luego por un tiempo, decidió irse a vivir a España y regresó en el 2006 nuevamente a Córdoba, donde formó su familia.
Ariela siempre trabajó con materiales reciclados, hoy cuenta con una comunidad de 347 mil personas que las siguen en sus redes (@arielarodrigo en instagram) , donde allí refleja su trabajo, pero también busca compartir su experiencia en el «Espacio BienEstar, un lugar desde donde, contó, «se intenta recuperar las ganas de crear, reír, bailar, compartir, y sobre todo de disfrutar cada día cuando el cuerpo está aravesado por el dolor».
En el Hospital Oncológico de Córdoba funciona este espacio que nació con una premisa tan sencilla como profunda: acompañar a las personas que atraviesan una enfermedad oncológica no solamente desde lo médico, sino también desde lo emocional y espiritual.
Se trata de Espacio BienEstar, una propuesta que desde hace ocho años ofrece diferentes actividades destinadas a pacientes que transitan tratamientos contra el cáncer.
Ariela Rodrigo es quien lleva adelante los talleres de arteterapia y fue compartiendo durante estos años parte de esta experiencia a través de sus redes sociales. Sin embargo, asegura que el número de seguidores es lo menos importante. Lo que realmente la moviliza son los mensajes que recibe desde distintos puntos de Argentina y países vecinos.
Una pregunta aparece de manera recurrente: “¿Cómo podemos hacer para tener un espacio así en nuestra ciudad?”
Fue entonces cuando Ariela comenzó a pensar que la historia de Espacio BienEstar podía trascender las paredes del hospital cordobés y convertirse en una experiencia capaz de inspirar a otros lugares.
Un espacio para volver a sentirse personas
“Al hospital las personas llegan para ponerse en manos de los médicos y tratar de sanar el cuerpo. Y de la puerta para adentro de nuestra aula, nosotras intentamos fortalecer el espíritu, ese motor que ayuda a seguir adelante”, explica Ariela.
La propuesta busca recuperar algo que muchas veces queda relegado durante un tratamiento: las ganas de crear, de reír, de bailar, de compartir y de disfrutar.
En Espacio BienEstar se desarrollan talleres de arteterapia, pero también actividades como zumba, yoga y sonoterapia, además de charlas psicoterapéuticas.
Son momentos en los que los pacientes pueden dejar por un instante de ser definidos por una enfermedad y volver a conectarse con otras dimensiones de su vida.
“Se trata de que una enfermedad no pueda llevarse también la posibilidad de disfrutar de la vida mientras se la atraviesa”, sostiene Ariela.
«Soy una prvilegiada»
Al hablar de la experiencia, Ariela comentó «a nivel personal, yo me siento privilegiada porque es un espacio donde las chicas consideran que yo soy su profesora y para mí es al revés, para mi este espacio y cada una de las pacientes son profesoras de la vida».
«Entendí lo que es disfrutar de las pequeñas cosas, de darle valor a lo que importa. Realmente son ocho años, no paro de aprender y creo que no sé si hay otro lugar donde alguna persona pueda llegar a aprender, lo que yo estoy aprendiendo: a ser más humanos . más empáticos, resiliente, no hay un día de mi vida que no agradezca ser parte de este lugar», sostuvo.
El impacto de mostrar la experiencia
A través de sus redes sociales, Ariela comparte imágenes y videos de algunas de las actividades que se realizan en el espacio.
Una de las cuestiones que más sorprende a quienes conocen la propuesta a través de internet es justamente ver a personas con cáncer creando, bailando, riéndose y disfrutando.
Pero para quienes forman parte de Espacio BienEstar, esas imágenes representan mucho más que una publicación en redes sociales.
Son la muestra de que, aun atravesando momentos difíciles, es posible encontrar espacios para expresarse, compartir con otros y recuperar el disfrute.
La experiencia ya tuvo repercusión en medios cordobeses como Telefé Córdoba, La Voz del Interior y Día a Día, aunque aquellas coberturas estuvieron vinculadas principalmente a una experiencia de la Universidad Nacional de Córdoba.
Ahora Ariela busca volver a contar esta historia, pero con una mirada que vaya más allá de Córdoba.
Una experiencia que busca multiplicarse
La intención no es poner el foco en una persona, sino dar a conocer una experiencia que podría ser replicada en otros hospitales y regiones.
“Hay una pregunta que se repite: ¿por qué nosotros no podemos tener algo así?”, cuenta Ariela.
Su deseo es que la historia de Espacio Bien-Estar llegue a hospitales de Buenos Aires y de otras provincias, y que pueda generar nuevas preguntas, iniciativas y espacios destinados a acompañar a quienes atraviesan tratamientos oncológicos.
Sin contactos especiales en los grandes medios y sin recurrir a influencers, Ariela decidió apostar por lo que viene haciendo desde hace años: mostrar la realidad tal como es, sin editarla ni maquillarla.
Y en esa búsqueda aparece una convicción: hay historias que merecen ser contadas porque pueden inspirar a que algo bueno se replique.
Por eso, hoy busca que más personas conozcan qué sucede dentro de Espacio BienEstar, cómo nació la iniciativa y, sobre todo, qué significa para quienes participan.
Una historia que comenzó en Córdoba y que ahora intenta abrir una puerta para que experiencias similares puedan surgir en otros puntos del país…









