«Hoy dejo el guardapolvo blanco y me llevo a la escuela 22 en mi corazón», expresó Adriana Rodriguez tras recibir su jubilación

Hoy Adriana Rodriguez vistió por última vez su guardapolvo blanco, ese que lució por primera vez años atrás cuando decidió seguir su vocación y dedicarse a la docencia. Cinco años atrás llegaba desde Rancul a la escuela 22 de Parera para hacerse cargo de la dirección, y hoy cierra una etapa importante de su vida, cargada de aprendizajes y experiencias compartidas.

«Este lunes es el último día que vengo a la escuela, que porto el guardpolvo blanco y realmente son sentimientos encontrados, me voy muy feliz, para mi la escuela 22 fue un hogar muy hermoso, desde el primer día que entré a la escuela, sentí como que era mi casa», comentó.

Adriana recordó con mucho cariño su llegada a esta escuela cinco años atrás, tras rendir el concurso para la dirección. «LLegué en agosto y desde el primer momento Marcela que estaba en la dirección, Mariana en la secretría, los docentes, los porteros, todos me recibieron con los brazos abiertos y asi fue hasta el útlimo día«.

La directora que hoy deja su guardapolvo blanco, tuvo un párrafo especial para las familias de los alumnos que «fueron muy amorosas, siempre vinieron con respeto, y pudimos acordar».

También destacó el trabajo de la cooperadora escolar : «Cada uno que pasó por ella hizo un gran trabajo por los chicos de la escuela, para que cuenten con todos los recursos necesarios para trabajar».

«Me llevo un montón de cosas»

«Me llevo un montón de cosas, gratitud, me llevo el respeto, el cariño, la confianza de un equipazo de docentes que día a día se puso el trabajo al hombro. Yo sólo fui un faro para que ellos pudieran hacer del acto pedagógico, algo bonito y así lo hicimos juntos, con el apoyo fundamental de todo el equipo de Apoyo a la Inclusión», remarcó.

«Agasajo»

El viernes pasado Adriana recibió un lindo agasajo en un salón de fiestas de la localidad, donde compañeos actuales de trabajo, y ex compañeros se sumaron a acompañarla en este lindo momento, que corona un largo camino dedicado a la formación. «Realmente fue un momento maravilloso», expresó.

Adriana dejó un mensaje a toda la comunidad educativa de Parera . «A los docentes les digo que nunca les falte el amor a sus alumnos, por el amor se logra el acto pedagógico, que sigan tan profesionales como hasta el momento , que sigan capacitándose, que sigan siendo un equipo y siempre vean a la escuela 22 como una unidad».

«A los papás les pido que acompañen a sus hijos, que los guíen, ellos tienen un diamante que todos los días estamos puliendo entre la familia y la escuela, para que puedan brillar, brindándoles mucho amor, límites, formándolos día a día, para que puedan afrontar la vida en sociedad», agregó.

Por último agradeció a las autoridades municipales, a las distintas instituciones de Parera con las que se trabajó siempre en red y visiblemente emocionada, concluyó: «La escuela 22 quedará siempre en mi corazón».