Se impusieron por 2-1 y se subieron al podio por segunda vez en la historia de una Copa del Mundo.
Los Leones demostraron que tienen un corazón gigante, que siempre creyeron y que podían voltear nada menos que al campeón olímpico, Países Bajos.
Fue 2-1 ante Países Bajos, con goles de Domene y Matías Rey. El equipo conducido por Lucas Rey supo recuperarse después del 2-1 sufrido frente a los alemanes y encontró en el partido por el tercer puesto la respuesta que buscaba.
La victoria por 2-1, que significó apoderarse de la medalla de bronce en el Mundial de hockey sobre césped, es el premio a un equipo que demostró que su hambre de gloria es incalculable. Porque además se trató del primer éxito en una Copa del Mundo ante los neerlandeses, con lo que accedieron al tercer lugar del podio al igual que en La Haya 2014. Todo gracias a un gol sobre la hora del capitán Matías rey, de 41 años, con el sexto mundial en la espalda… Nada podía resultar mejor.
Entonces, esta victoria además, reavivó lo que sucedió hace 12 años, cuando aquel equipo dirigido por Carlos Retegui atrapó el tercer puesto mundialista por primera vez, la primera de su historia tras vencer a Inglaterra por 2-0 y que fue un anticipo de lo que resultó el mayor logro que alcanzó el conjunto masculino en toda su historia: la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Demostraron que siempre estuvieron enfocado, más allá de la caída en las semifinales con Alemania, y que dejaron la piel en cada acción. Es por eso que en los primeros 15 minutos del partido resultaron de estudio y con la selección argentina intentando discutir el control.
Desde la buena lectura del juego de jugadores como el capitán Matías Rey, Lucas Toscani y Bautista Capurro, presionó alto para no dejar prosperar a Países Bajos, que tuvo algunas buenas acciones de riesgo desde la experiencia de Thierry Brinkman, el capitán del conjunto neerlandés, y la habilidad de Floris Middendorp. Sin embargo, el equipo argentino que conduce Lucas Rey, demostró muy buena disciplina defensiva para evitar la caída del arco que defiende Tomás Santiago.








