Un triunfo en Dallas puede asegurar la clasificación y dejar a la Selección muy cerca del primer puesto del Grupo J. La Scaloni haría un solo cambio y apuesta por mantener la base que venció a Argelia en el debut.
La albiceleste va por la ratificación la Scaloneta, para seguir gritándole al mundo que el campeón está más vigente que nunca. Asoma como rival un europeo, lo que tanto se le reclamó a la Selección Argentina en los últimos tiempos: desde las 14 se mide con Austria en Dallas por la segunda fecha del Grupo J.
Una victoria de los comandados por Lionel Scaloni no solo provocará la clasificación a los 16avos de final, sino que probablemente también les asegure el primer puesto. Para que eso suceda, deberá esperar a que Jordania no le gane a Argelia en la madrugada.
Por eso, la intención del entrenador nacido en Pujato es tocar lo mínimo posible. En el lateral derecho, Nahuel Molina reemplazará a Gonzalo Montiel, que arrastra algunas pequeñas dolencias y no quieren arriesgarlo. Un par de días atrás, en Kansas City, la información hablaba de un posible ingreso de Nicolás González por Thiago Almada, aunque el rumor fue perdiendo fuerza y el surgido en Vélez repetiría. En la zaga, se mantienen Cristian Romero y Lisandro Martínez. Arriba, Lautaro Martínez seguirá como acompañante de Leo, siempre con Julián Álvarez arremetiendo desde atrás y con ganas de sumar minutos. ¿La última chance del Toro desde el arranque?
Será una linda prueba para la Scaloneta porque no está acostumbrada a medirse con europeos. Por lo que se está viendo en el Mundial, los elencos del Viejo Continente juegan un fútbol similar al de la Champions League, con transiciones rápidas, ataques masivos, una fuerte presencia física y bastantes desacoples defensivos. Habrá que ver cómo se acomoda Argentina a esa escenografía. Las sensaciones en la previa no son malas: si los mediocampistas están aceitados, se podrían generar varias situaciones de peligro porque espacios sobrarán.
El ciclo de Scaloni cuenta con 96 partidos y apenas 7 fueron contra selecciones de Europa; es decir, el 7,3 por ciento. La buena noticia es que está invicto: ganó 4 y empató 3.
El primer registro fue un empate 2-2 contra Alemania en octubre de 2019, con goles de Lucas Ocampos y Lucas Alario. El segundo antecedente es el 3-0 de la Finalissima frente a Italia, en Londres, con festejos de Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala. Unos días después de la consagración en Wembley, la Scaloneta goleó 5-0 a Estonia, en Pamplona, con los 5 gritos de Leo.
Los últimos cuatro partidos fueron en Qatar 2022: 2-0 a Polonia (Alexis Mac Allister y Julián Alvarez), 2-2 ante Países Bajos (Nahuel Molina y Messi), 3-0 a Croacia (Alvarez -2- y Messi) y 3-3 frente a Francia (Leo -2- y Di María).
Más allá de la posible clasificación que permita descanso en el último juego, el partido contra Austria será una medida para saber dónde está parada la Scaloneta frente a un rival de otro relieve. Argentina llega con la confianza intacta, un Messi encendido y un funcionamiento que invita al optimismo. Si consigue imponerse, no solo habrá dado un paso decisivo hacia los 16avos de final: habrá enviado otro mensaje al resto de los candidatos.








