La adolescente de 14 años era buscada desde hacía una semana en la ciudad de Córdoba. Su cuerpo fue hallado este sábado en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra. La investigación apunta a Claudio Barrelier, el único detenido.
La búsqueda de Agostina Vega tuvo este sábado el peor desenlace. La adolescente de 14 años, desaparecida desde hacía una semana en la ciudad de Córdoba, fue hallada sin vida en un sector descampado cercano a barrio Ampliación Ferreyra, en el sudeste de la capital provincial.
El hallazgo se produjo durante un amplio operativo policial encabezado por el fiscal Raúl Garzón, con la participación del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, el jefe de Policía Marcelo Marín y equipos especializados de rastreo.
Fuentes de la investigación confirmaron que el cuerpo fue encontrado en una zona que había concentrado los rastrillajes durante los últimos días debido a una serie de evidencias que apuntaban al lugar.
El cuerpo apareció desmembrado, en varias partes, consignó La Voz.
La pista que condujo al hallazgo
Los investigadores llegaron al descampado tras analizar imágenes de cámaras de seguridad y datos de telefonía celular vinculados al principal sospechoso de la causa, Claudio Barrelier, de 33 años.
Según la pesquisa, un domo policial registró el ingreso de Barrelier a la zona de Ampliación Ferreyra el lunes alrededor de las 11.45 y su salida unos 30 minutos después.
Además, el entrecruzamiento de datos de antenas telefónicas ubicó el celular del acusado en ese mismo sector y durante el mismo período.
La hipótesis de los investigadores se fortaleció cuando otra cámara de seguridad captó al sospechoso cargando en el baúl de un Ford Ka negro un bidón de 20 litros y varias bolsas negras de consorcio.
Una semana de búsqueda y un único detenido
Agostina había sido vista por última vez el sábado 23 de mayo por la noche. Las primeras pruebas determinaron que ingresó junto a Barrelier a la vivienda del acusado, ubicada en barrio Cofico.
Las cámaras de seguridad registraron ese momento y posteriormente el rastreo tecnológico confirmó que el teléfono de la adolescente emitió señal desde el domicilio durante aproximadamente tres horas.








