La forma de transitar por General Pico cambió drásticamente en los últimos dos años. Lo que antes quedaba librado al ojo del inspector, hoy es captado por una red de vigilancia electrónica que no descansa. Según el último reporte del Laboratorio Urbano de Movilidad y Seguridad Vial, la modernización del sistema provocó un salto sin precedentes: las multas aumentaron casi un 90% entre 2023 y 2025.
La era de los «ojos electrónicos»
El informe es contundente. Mientras que en 2023 se registraron 13.075 actas, el 2025 cerró con un total de 24.829 infracciones. Este incremento tiene un motor principal: la incorporación de cinemómetros (radares de velocidad), cámaras de videovigilancia y nuevos alcoholímetros.
La efectividad de estos dispositivos tecnológicos creció un 380%, pasando de detectar apenas 2.035 faltas en el año base a casi 10.000 en el último ejercicio. En este nuevo escenario, el «pie pesado» es el gran protagonista: el 22% de todas las multas del 2025 fueron por exceso de velocidad captado por radares.
El trabajo de calle: papeles y celulares
Pese al avance tecnológico, el Cuerpo de Inspectores mantiene una presencia clave en los operativos presenciales. Sin embargo, los motivos de las multas «cara a cara» son distintos:
- Falta de documentación: Lidera cómodamente las estadísticas presenciales con un 41,9%. Esto incluye la ausencia de licencia de conducir, seguro obligatorio o cédula del vehículo.
- Uso del celular: Una de las distracciones más peligrosas al volante. En 2025, los agentes detectaron a 813 conductores utilizando el teléfono mientras manejaban (un 8,9% del total de las actas manuales).
Motocicletas: el foco de las retenciones
El endurecimiento de los controles también se traduce en el depósito municipal. Durante el último año se realizaron 2.142 secuestros preventivos de vehículos.
Las motos siguen siendo el eslabón más crítico de la seguridad vial en la ciudad: representan el 76,6% del total de los vehículos retenidos por faltas graves. La falta de casco, escapes antirreglamentarios y la carencia de documentación básica son las causas principales de que estos rodados terminen fuera de circulación.
«Transitar por la ciudad exige hoy, más que nunca, un apego estricto a las normas. La tecnología llegó para quedarse y los números demuestran que el margen para la especulación es cada vez menor», señalaron desde el área de Seguridad Vial.
Gentileza: InfoPico








