Finalizó este viernes la etapa de debate oral en los Tribunales de General Pico por el caso del faltante de hacienda en un campo de Arata. El imputado, de apellido Arrigone, se encuentra en el banquillo acusado de defraudar a su tía de casi 90 años.
En una jornada intensa, marcada por fuertes pedidos de condena, la querella catalogó el hecho como abigeato agravado y el acusado tomó la palabra para justificar sus dichos ante SENASA.
El tribunal pasó a cuarto intermedio y dará a conocer su veredicto a fin de mes, definiendo así el desenlace de una causa por un perjuicio económico que, actualizado, rondaría los mil millones de pesos.
Testimonios clave
La última audiencia comenzó con las declaraciones testimoniales de Marcela y José Silvestro, hijos de la anciana damnificada y primos del acusado. Ambos fueron categóricos ante los jueces: dejaron en claro que era Arrigone quien manejaba de forma exclusiva el campo y la hacienda. Además, remarcaron el profundo daño, no solo económico, sino también el gran impacto emocional y moral que esta traición de confianza causó en toda la familia.
Pedidos de condena
Durante los alegatos de clausura, las partes acusadoras expusieron sus conclusiones y coincidieron en solicitar penas de efectivo cumplimiento, aunque difirieron en la calificación del delito:
Ministerio Público Fiscal: El fiscal Matías Juan tomó la palabra para argumentar que, en base a todas las evidencias reunidas a lo largo de la investigación y del debate, el hecho delictivo quedó plenamente probado. En la misma línea, el fiscal Campos fue el encargado de solicitar la pena: pidió formalmente tres años y cuatro meses de prisión de efectivo cumplimiento bajo la carátula de administración infiel.
Parte Querellante: El abogado de la familia, el Dr. Febre, fue un paso más allá en su acusación. Consideró que la maniobra constituyó un abigeato agravado y, en consecuencia, elevó el pedido de pena a cinco años y ocho meses de prisión.
La versión del acusado y la estrategia de la defensa
Antes de que comenzaran los alegatos de las partes, el imputado, que se había abstenido de hablar en la jornada inaugural, decidió romper el silencio. Arrigone solicitó declarar y ensayó una justificación frente al tribunal respecto al momento en que se descubrió el faltante de la hacienda.
Aseguró que, durante la inspección sanitaria de enero de 2024, dijo haber vendido los animales únicamente porque se sintió “presionado” por los médicos veterinarios del SENASA y la Policía Rural, quienes le exigían explicaciones urgentes por el faltante total de los 498 vacunos.
Apoyándose en esta postura, consignó Infopico, el abogado defensor, Dr. Ariel García, basó su alegato de clausura en la falta de pruebas directas sobre la supuesta transacción comercial.
El letrado argumentó que, si bien es cierto que los animales ya no están en el campo de Arata, no se logró probar fehacientemente que su defendido los haya vendido. Bajo esta premisa de que “el faltante no prueba la venta”, el defensor solicitó la absolución de Arrigone.
Lectura de sentencia
Tras escuchar los argumentos finales de todas las partes, los jueces dieron por cerrado el debate. La resolución final de la Justicia local se dará a conocer mediante la lectura de la sentencia el próximo 31 de marzo a las 12:00 h








