Tras más de 20 años de ausencia, las calles de la localidad volvieron a llenarse de ritmo y color. Con una fuerte impronta comunitaria, el evento reunió a comparsas locales y regionales en una noche que fue definida por sus organizadores como una fiesta «del pueblo para el pueblo».
El pasado sábado, Ingeniero Luiggi vivió una jornada histórica con la primera edición del Carnaval Arcoíris. El evento, que marcó el regreso de los corsos tras dos décadas, tuvo como escenario principal el estacionamiento de la ex estación de ferrocarril —actual multiespacio cultural— y la Avenida Madre España, donde una multitud se dio cita para celebrar.
La organización destacó la participación de agrupaciones locales y visitantes de Santa Rosa, Realicó y General Pico. Entre las presencias más destacadas estuvieron la comparsa Triana y Los Inquietos de Santa Rosa, Los Delirantes de la Luna de General Pico y la murga de Realicó. El cierre musical, que hizo bailar a los presentes a pesar del fresco de la noche, estuvo a cargo de Paolo Godoy.

Emoción a pulmón
En diálogo con FM 102.5 y Zonal Noticias, la Directora de Cultura local expresó su orgullo por el éxito de la convocatoria: «Fue un evento hecho desde el pueblo y para el pueblo. Estamos sumamente orgullosos de cómo la gente acompañó».
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el protagonizado por la batucada local, liderada por Jesy Sombra, cuyos integrantes vivieron con nerviosismo y alegría el hecho de ser locales por primera vez. «Es la primera vez que viven un carnaval en las calles de su pueblo; era mucha la emoción y Jessy los supo contener», señaló la funcionaria, subrayando que el objetivo de la recaudación de la cantina será la compra de instrumentos y vestimenta nueva para esta agrupación que trabaja «a pulmón».

Identidad y colaboración
El desfile no solo contó con agrupaciones de danza, sino también con carrozas tradicionales encabezadas por la familia Velázquez (Pato y Ruby) como el Rey Momo y la Reina, seguidos por personajes divertidos como «Los Troperians», «el bolsero» y hasta ovejas que despertaron risas entre el público. Incluso el intendente, Gustavo Salvadori, participó activamente conduciendo uno de los vehículos del desfile.
El éxito del evento fue posible gracias a una red de colaboración que incluyó al Centro de Jubilados, el Club de los Abuelos, la Secretaría de Cultura de la Provincia —que facilitó el transporte de las comparsas visitantes— y numerosos vecinos que colaboraron con logística, materiales y servicios.
«Cuando todos ponemos un poquito, las cosas se hacen y salen hermosas», concluyó la Directora de Cultura, reafirmando que el Carnaval Arcoíris llegó para devolverle a Ingeniero Luiggi una tradición que se extrañaba.










