Brigadista de Ingeniero Luiggi relató los intensos trabajos realizados en incendios del sur pampeano

La brigadista luiggense Iara Correa estuvo brindando servicio durante los últimos días de diciembre en la zona cercana a General San Martín, al sur de La Pampa, junto a cuatro brigadistas del norte provincial, pertenecientes a la Zona 2, quienes formaron parte del despliegue operativo para el combate de incendios forestales en la región.

En diálogo con FM 102.5 y Zonal Noticias, Iara Correa relató la dureza del trabajo realizado a fines de diciembre en el sur pampeano, donde las condiciones climáticas extremas pusieron a prueba a los brigadistas.

“Ser brigadista es un trabajo muy duro, especialmente en jornadas como la que nos tocó vivir. Nos dirigimos hacia General San Martín con temperaturas extremas, alrededor de los 41 grados. Llegamos cerca de las 21 horas y fuimos directamente a trabajar; el cansancio se hacía sentir, pero el compromiso fue más fuerte”, expresó.

La bombera de Luiggi explicó que una de las principales tareas fue la guardia de cenizas, fundamental para evitar que el fuego se reavive y se propague hacia otros lotes.

“En una oportunidad el fuego se pasó hacia una zona que no estaba quemada, pero pudimos controlarlo por suerte. El trabajo dio resultado y todo salió bien. Recién pudimos regresar alrededor de la 1:30 de la madrugada, exhaustos por el calor”, relató.

Al día siguiente, el equipo volvió al campo a primera hora para verificar que el incendio no se hubiera reactivado.

“Había quedado quemado en el centro del campo, pero como el viento no cambió de dirección, ya no se iba a propagar. Son tareas que requieren mucha atención, responsabilidad y sacrificio, con un gran desgaste físico”, señaló.

Correa también se refirió a la complejidad de los incendios en el sur de la provincia, donde las condiciones del terreno y la vegetación presentan mayores dificultades para los brigadistas.

“Se trabaja de una manera distinta debido a la topografía y al tipo de vegetación, que es completamente diferente. Las largas caminatas, el uso constante de herramientas y el calor hacen que el desgaste físico sea enorme. Es un trabajo muy exigente”.

Finalmente, la brigadista dejó un mensaje que refleja el compromiso humano detrás de cada intervención:

“Ojalá la situación mejore y se puedan controlar estos incendios, porque detrás de cada foco hay brigadistas dando todo, familias que te esperan en casa, poniendo el cuerpo y el corazón para proteger a la gente y a la naturaleza”.