Este jueves 1º de enero de 2026, Yanel Buffa, la joven madre de Rancul a quien la Justicia estableció una restricción de acercamiento hacia su hija de 10 años, viajó nuevamente junto a su familia a la ciudad de General Pico con el objetivo de continuar visibilizando públicamente su reclamo de justicia y exigir la revisión de decisiones judiciales que, según manifiestan, «vulneran los derechos de la niña«.
Durante esa jornada, Yanel y su familia colocaron otra vez como lo había hecho días atras, carteles e imágenes frente al Juzgado de Familia N°2 , donde desempeña funciones la jueza Alejandra Campos, ubicado en calle 15 N.º 1462. Asimismo, empapelaron distintos sectores de la calle 15, entre 28 y 30, incluyendo palmeras y espacios públicos, como forma pacífica de manifestación y pedido de respuestas institucionales.
El fallo de la Jueza Campos se basó en una supuesta “obstrucción del vínculo” de la niña con su padre por parte de la madre.
Tras la ejecución de la sentencia que estableció el cuidado de la niña a cargo del padre, que reside en la provincia de Córdoba, y con quien la nena no tenía vínculo desde hace más de un año, la familia Buffa sigue pidiendo que la Justicia escuche a la niña y se revea el pedido de incomunicación por 60 días.

La familia explicó a Zonal Noticias que la decisión de continuar con esta visibilización responde a un hecho profundamente doloroso: «mi hija volvió a pasar, luego de 10 años, una festividad sin su madre, sin su familia materna y sin sus redes de apoyo, amor y contención, situación que nunca antes había ocurrido en la vida de la niña».
«Sigo sin saber cómo está mi hija»
Pese a que la madre afirmó haber cumplido con todas las instancias legales correspondientes, hasta el momento no existen novedades sobre la apelación de la restricción judicial que impide, por un plazo de 60 días, no solo el contacto entre la niña y su madre, sino también con toda su familia materna.
A la fecha, Yanel contó que «ya transcurrieron 12 días sin que tengamos noticias directas de mi hija».

Según denuncia Yanel y su familia; «no existe constancia ni registro del seguimiento que el Juzgado y los equipos intervinientes habrían indicado que se realizaría para evaluar cómo se encuentra la niña, así como tampoco existen respuestas en cuanto al vínculo entre la pequeña, su progenitor y la familia paterna ampliada, y que tipo de explicaciones se le están brindando frente a esta abrupta separación».
«El único contacto recibido fue un llamado telefónico de la Defensoría, realizado por la nueva defensora Sofía Pérez Dupount, quien manifestó que la niña “Se encuentra bien”, aunque pregunta constantemente por su mamá. De acuerdo con lo informado, a Isabella se le habría explicado que no puede comunicarse con su madre debido a una restricción impuesta por una jueza», explicó angustiada esta joven docente de Rancul.
La familia remarca una y otra vez que «la niña tiene 10 años, que no fue escuchada directamente y que la información recibida por parte de la Defensoría, se basa únicamente en relatos del progenitor, reproduciendo —según señalan— los mismos silencios y la falta de escucha que vienen denunciando desde el inicio del conflicto.
Por todo ello, la madre y la familia materna de la niña aseguraron:«seguiremos visibilizando, hablando y alzando la voz todas las veces que sea necesario, con un único objetivo; que se garantice el derecho de la niña a ser oída, acompañada y protegida, tal como lo establecen la Convención sobre los Derechos del Niño y la legislación vigente».

«Medida urgente»
Yanel informó que frente a esta situación, presentó hace un par de días junto a su abogada una medida urgente, para poder retomar el contacto con su hija, pero «todo requiere recursos y se hace cuesta arriba, yo lo puedo hacer porque hay una familia que me apoya, pero sino sería imposible», expresó.
«Me han escrito muchas mamás que están pasando por una situación similar, y que incluso luego de que visibilizamos nuestro, caso, también sé de otras mamás que se animron y se acercaron al Juzgado de la Jueza Campos para visibilizar su reclamo», relató la joven madre.
«Cada acción judicial implica mucho dinero, por ejemplo ahora el 1º de febrero que es cuando puedo iniciar el nuevo juicio de cuidado compartido, pero con centro de vida en Rancul, iniciarlo implica una suma importante, es insostenible para la mayoría de las familias», se lamentó.









