En el Centro de Día de Realicó, donde asisten personas adultas con discapacidad, una experiencia sencilla pero muy significativa dio una gran sorpresa : la mini huerta que comenzaron a desarrollar el año pasado logró una importante cosecha, destacándose un zapallo de tamaño increíble, con un peso aproximado de 15 kilos.

El proyecto nació a partir de una propuesta de reutilización y cuidado del ambiente.
Junto a la profesora de Educación Física Fiorella Tolosa, elaboraron macetas orgánicas usando yerba mate reutilizada, y con esas semillas dieron vida a la huerta.
La directora del Centro, la psicopedagoga María Jimena Cabral, destacó la alegría de ver los resultados y adelantó que este año se buscará ampliar la producción con nuevas verduras y actividades, incluso vinculadas a la cocina.
Una experiencia que combina aprendizaje, inclusión y trabajo compartido.








