Tras los casi 200 despidos, trabajadores del Frigorífico Pico se concentraron en busca de respuestas

Tras el despido de casi 200 trabajadores en Trenel y la paralización total de la planta, los cesanteados se reúnen este viernes en General Pico. La empresa de la familia Lowenstein enfrenta un rojo financiero asfixiante, con cheques rechazados y una deuda millonaria

La crisis terminal del Frigorífico Pico ha dejado de ser una serie de rumores para convertirse en un estallido social y financiero de dimensiones regionales. Este viernes, en la ciudad de General Pico, los trabajadores despedidos llevan adelante una asamblea clave para definir los pasos a seguir, tras haber recibido casi 200 telegramas de despido que han dejado a familias de Trenel, Pico y Arata en la calle.

El encuentro de los trabajadores se lleva a cabo en calle 47, entre 24 y 26, en la sede local de la planta. De acuerdo a lo que pudo corroborar El Diario, por ahora la convocatoria no es mayoritaria y hay presencia policial.

En el lugar se escucharon diferentes voces. «Estamos reclamando la indemnización que no se pagó que se tendría que haber pagado el día miércoles y los puestos de trabajo», dijeron.

«Somos 79 familias de Trenel y en un pueblo de 7 mil habitantes es mucho… así que venimos a reclamar eso», agregaron.

«Nadie no ha respondido nada. La gente de mantenimiento está trabajando en el desposte nuevo, la gente de recursos humanos sigue trabajando, hay gente… siguen trabajando», destacaron en otro momento.

Y señalaron: «Cada uno tiene su abogado personal, de parte del gremio no tenemos ninguna respuesta, nunca la tuvimos, nunca se presentó nadie. Están presentando una crisis y hoy salió un camión con menudencias, siguen con su trabajo, y a nosotros nos dicen que están en crisis. No tenemos respuesta de nadie, ni del frigorífico ni del sindicato».

«En los telegramas ponen que está todo homologado, como que el gremio avala y que el Gobierno de La Pampa avala que está en crisis… pero nosotros sabemos que la despostada se agrandó y hay gente trabajando», afirmaron.

Déficit financiero

Detrás de los despidos se esconde un descalabro financiero que ha hecho saltar todas las alarmas en el sistema bancario. Según datos del Banco Central, la firma acumula un pasivo superior a los 34.000 millones de pesos.

El principal acreedor es el Banco de La Pampa, al que le debe unos $9.000 millones, seguido por el Nación y el de Córdoba. A esto se suma un dato escalofriante para la cadena de pagos regional: más de 1.000 cheques rechazados por un valor de $11.700 millones. Este «efecto dominó» ya golpea a productores ganaderos y transportistas de la zona, a quienes también se les adeuda dinero.