Un parerense en Malvinas: “viajar con los veteranos fue aún más emotivo”

Gabriel Nicolás Sastre es un joven parerense,  licenciado en Ciencias Políticas  que desde hace años vive en Buenos Aires. Su pasión por la historia lo llevó a emprender este viaje a Malvinas, donde visitó diferentes lugares históricos y dejó una placa en nombre de Parera, en  la tumba del soldado sólo conocido por Dios.

Nicolás, como lo conocen su familia y amigos, llegó hace una semana a Malvinas, y antes de emprender el regreso, dialogó con Zonal Noticias, sobre este movilizante experiencia.

-¿Por qué decidiste viajar a Malvinas?

-En primer lugar tengo que decir que la historia, la política y la economía me apasionan. El desarrollo de las guerras y campos de batalla también me interesan.

“Con respecto a Malvinas, sentía la necesidad de conocer esa perdida perla austral, donde la historia que describen los ex combatientes es de viento, frío, lluvia y nieve. Quería conocer cómo era Puerto Argentino, los lugares donde se dieron las batallas, saber qué sintieron los soldados cuando llegaron en 1982”, explicó.

“Además quería conocer la historia de las islas, hablar con los isleños, qué piensan ellos de la guerra, conocer la belleza de las islas que tienen un paisaje increíble, donde sus montes, su flora y su fauna, se suman a su valor por la extracción de petróleo, pesca y minería”, relató.


«Emotivo»

Al hablar de su viaje a Malvinas, contó: «yo había armado el viaje solo, pero mientras aguardaba la salida del aeropuerto de Río Gallegos llegó un grupo de ex combatientes, dos parejas cordobesas , una familia con dos hijos de Santa Cruz, uno de Santiago del Estero y un grupo de estudiantes secundarios del partido de San Miguel, provincia de Buenos Aires».

“Viajar con los veteranos fue aún más emotivo”, expresó Nicolás, en una charla con Zonal Noticias, desde Malvinas.

“La emoción nos embargaba a todos y todas, obviamente el momento del despegue del avión y saber que volás a Malvinas nos emocionaba y a medida que estábamos llegando, como dice la marcha de Malvinas: ‘La perdida perla austral, tras su manto de neblinas’, comienza a aparecer, y es tal cual  la marcha la describe”, relató Nicolás Sastre.

Al describir el arribo a Malvinas, Nicolás cuenta: “muchas nubes, viento y a medida que desciende el avión, la figura de las Islas Malvinas comienza a aparecer tras su manto de nieblas y nubes”.

Al hacer un relato de su viaje, Nicolás cuenta a nuestro portal que en el aeropuerto de Puerto Argentino está prohibido sacar fotos y filmar.

“Es un aeropuerto militar, como se dice literalmente y sin exagerar,  es una base militar rodeada de búnker, hangares, casas y barracas militares, misiles tierra aire que se pueden ver a simple vista”, describe.

El parerense, radicado desde hace años en Buenos Aires, cuenta que en Puerto Argentino viven aproximadamente unas 2100 personas, en el campo unas 400 y  900 son militares.

“Efectivamente es una base militar, enclavada en un lugar estratégico comercial y militar”, explicó.


Batalla de Monte Harriet

El profesional parerense contó que en la excusión a la Batalla de Monte Harriet (sobre el mar)  “pude observar y grabar maniobras militares desde los barcos, donde dispararon cuatro misiles, se escucharon las detonaciones de tres y pude grabar la detonación del cuarto”.

“Estábamos con los guías y los ex combatientes que viajaron con nosotros, y efectivamente nos confirmaron que eran maniobras de ejercicio militar naval de la Royal Navy”.

   (Sastre con ex combatientes en el lugar de la batalla del monte Tumbledown)


-¿Cómo fue el recibimiento de los isleños?

– El trato con los isleños (ingleses) es muy cordial, son todos muy atentos y a medida  que pasan los días y entablás un vínculo con el personal del hotel o el guía de las excursiones, comienzan las bromas entre argentinos e ingleses.

Nicolás Sastre (41) cuenta que recorrió la ciudad tres veces, tanto de día como de noche.

“Ingresé a tabernas (pub locales), mercados, museos y otros comercios y nunca hubo un problema ni un gesto de desagrado”, expresó.

“Siempre me presenté: ‘soy de Argentina’ y nunca hubo una reacción agresiva o violenta”, aclaró.

Nicolás contó a Zonal Noticias que sólo existe en Puerto Argentino un comercio sobre la calle principal (Ross Rd) que tiene unos carteles con alusiones despectivas contra los argentinos por la invasión de 1982 y el reclamo en la ONU por la soberanía de las islas.


«Historia en común»

El profesional parerense contó que su guía en Malvinas se llamaba Jymmy Curtys, novena generación de isleños, hincha de del club de fútbol Tottenham y con una profunda admiración en nuestro país por Ardiles (selección argentina de 1978)

“Tanta era su admiración por el ex jugador argentino Osvaldo Ardiles, que nos mostraba cuando viajó con su hijo a Inglaterra para verlo y sacarse una foto en el estadio del Tottenham, después me contó que lo conoció más de cerca cuando Ardiles viajó a Malvinas por turismo”, relató.

“Conmigo no tenía en común el fútbol. Sólo le dije: a vos te gusta el argentino Ardiles y a mí el político británico del partido laborista Jeremy Corbyn…nos reímos”, expresó.

No obstante Nicolás contó “sí teníamos un tema en común: la historia de la guerra de 1982 con diferentes perspectivas: el era un niño de 11 años cuando  los acontecimientos ocurrieron”.


Cementerio de Darwin

El joven pampeano relató que en su estadía en Malvinas recorrió las batallas de todos los montes: Williams, Harriet, Dos Hermanos, Tumbledown, Longdon, Darwin-Goose Green, combate de San Carlos y el cementerio de Darwin, donde allí se encuentra la tumba del soldado sólo conocido por Dios.

“Allí dejé una pequeña placa, un rosario y una mini bandera argentina, en homenaje a todos los soldados que aún no fueron identificados, fue una iniciativa propia y decidí no personalizarla, sino que representara a mi pueblo, Parera, en el cual nací y crecí, y a mi provincia como una forma de acompañar y hacer sentir que la lucha no fue en vano”, explicó.

La placa reza: “Por tu valor y tu entrega, dejaste la vida por defender las islas, Parera y La Pampa no se olvidan de tu coraje y valentía”.

 

                                                                                                            (Cementerio Darwin)


Sin dudas una experiencia que Nicolás Sastre no olvidará, y que a través de sus relatos y fotografías, nos permitió vivenciar a miles de kilómetros.